26 de diciembre de 2011

Notas de probador

Él la vio y dijo - Hola
Ella lo miró y dijo - Hi.

Ahí su mundo se derrumbó.

Nicolás no sabia inglés.

-  x  -

Señora, pruebesé, dele. No sea que después le quede chico.
Y le quedó grande. Pero es lo mismo.

-  x  -

"Te doy". Declaración de amor velocidad: FAST. - 2011/2012 - (Y seguramente años siguientes)

-  x  -

Él la vio y dijo - Hi.
Ella lo miró y no dijo nada.


Ahí su mundo se derrumbó. Era muda. Y Nicolás tampoco sabía lenguaje de señas.

-  x  -

El amor no existe; al menos como palabra. Una palabra se queda corta a un sentimiento de ese calibre.
Pero es la costumbre. Y como costumbre, pocos se la sacan para sentir en serio y dejarse de palabritas.

-  x  -

$5.000 en regalos. Y después dicen que no son materialistas.
Yo te hago una tarjetita con cariño y a mano. Si no te gusta me decís, y no te hago un regalo más en toda tu puta vida. :)

-  x  -

Quiero estar siempre acá. Me cansa estar parada pero puedo escribir. :D
(En realidad NO SIEMPRE)

-  x  -

- Tenés una mente extraña. Después pasame el final del cuento.
Pía, eso fue lo mejor que me dijeron en el día. ¡Grosa!

-  x  -

No sé si te cruzo por casualidad o qué. Pero me gusta.

-  x  -

No sé si es ingenuidad o qué. Pero para tener cerca de 20 años pensás como si estuvieras en la escuela. Y no sé si me da gracia, ternura, o lástima.
Aalgún día, algún día te vas a avivar ♪♫
Ta, de todas formas si estás bien así no tengo porque decirte nada.
Sólo lo pensé.

-  x  -

Navidá Navidá Feliz Navidá ~
Hijos de puta no tengo un peso ni para un caramelo mastic... ¡ESO ES UN PENSAMIENTO MATERIALISTA! Bueno si, se me escapa.
Aparte con este sistema precisás plata para todo. Hijos de puta los que tienen mucha plata y no se la merecen.
Andá a saber por que es todo así de injusto con algunos.

-  x  -

A mi nunca me enyesaron. Yo quería que me enyesen pero sin haberme quebrado nada. No hay arcoiris sin un poco de lluvia. No valorás las cosas buenas si no pasas cosas malas. AH, ¡CON QUE COMPARABA UN YESO! Re filósofo al pedo.

-  x  -

Son las 13:20. Creí escuchar tu voz. Sería loco que de pronto subieras las escaleras y quieras probarte algo. Me gustaría verte, pero a vos no. Que le vamo'hacer.
Lo mejor para vos, y hasta siempre.

- x -

Y él la miró y la saludó con la mano. 
Ella no hizo ningñun gesto. Sólo avanzó con su bastón.


Ahí su mundo se derrumbó. La chica que Nicolás había visto era ciega.

-  x  -

¡Pero que gente linda ronda por estos lados! La verdad. Linduras exóticas, algunas.
Y todavía una me dice que vaya a ver como le queda la parte de arriba de la malla, la puta madre. Y le quedaba bien sí, bieeeen... no me pidió que la ayude a ponerse o sacarse nada.. lástima.
Lástima que no me dan bola :D

-  x  -

Y él la miró y no sabía como saludarla.
Ella se dio vuelta, sonrojada.


Ahí se derrumbó su mundo, podía haberlo saludado y no lo hizo por vergüenza.

-  x  -

- Que estabas leyendo?
- Una hoja.
- Que hoja?
- Una que escribió una compañera.
- Bueno andá para aquel sector. Y decile a la que escribe que tenga cuidado con las cámaras.

FUCK THE POLICE.

21 de diciembre de 2011

El propio (?)

Y cuando recordé que tenia blog, dije "voy a subir esto". Fue un ejercicio en la clase de Comunicación y Medios Audiovisuales. A la profe le gustó. Y no, no supe como llamarlo, jeje. Acá va:

La habitación se veía iluminada por la televisión y una vieja lámpara traída de París. Las paredes empapeladas en tonos claros armonizaban el ambiente pesado que invadía el aire allí dentro. En el centro estaba ella. Sentada en una silla, impaciente, esperando. Había colocado otra silla frente a ella para su respectivo oponente del día, y en el medio, una pequeña mesa con un objeto encima. Tenía puesto un vestido rosa y zapatitos claros, y olía a su característico perfume dulzón. Una cinta a modo de vincha, acomodaba su cabello hacia atrás, despojándola sus ojos de cualquier distracción. Un fuerte sonido la sobresaltó: era su oponente, al fin había llegado. Escuchó con atención cada sonido, cada alteración al silencio que la acompañaba hasta hace unos instantes, cada interrupción a su estado de concentración. Se acercaba el momento. Los pasos estaban ya en la escalera y se oían cada vez más fuertes. Ahora en el pasillo. Si, es la hora. El pestillo lentamente comenzó a girar. Ella lo observaba ansiosa, sus manos temblaban apenas. Un escalofrío recorrió su espalda. La puerta se abrió.
Él, la miró con firmeza, sabía que estaría esperándolo. Caminó unos pasos y se sentó en la silla, enfrentándola. Se miraron a los ojos y sonrieron, no había nada que hablar. Cada uno colocó sus manos frente al otro. La batalla estaba a punto de comenzar, se decidiría lo vital en esa contienda.
Quién ganara, se llevaría el poder absoluto, al menos por esa noche. Ninguno quería que el otro ganara, evidentemente.

- Es tiempo. - dijo ella.

Él asintió con la cabeza, lo que daba el comienzo definitivo. Se abalanzaron las manos en el aire, al grito unísono de "¡Piedra papel o tijera!" Y ahí estaba el ganador. Ella había perdido.
Se levantó y salió lentamente, cabizbaja.
Esa noche, no se mirarían dibujitos.